Hybris Mundi

Hybris Mundi

Hybris Mundi

HYBRIS MUNDI

La soberbia del mundo humano

Este proyecto nace de los exceSOS que cometemos como especie ante la naturaleza.
De la arrogancia de una civilización que se siente medida de todas las cosas,
y que ha aprendido a convivir con la pérdida como si no fuera con ella.

En Hybris Mundi, mi cámara no busca acusar ni juzgar: solo observar una realidad en silencio.
Registra el modo en que la presencia humana ha colonizado todos los horizonte del planeta,
empujando a los demás seres vivos a los márgenes,
condenándolos a existir en los intersticios, cada vez más irrisorios
entre el hormigón y el asfalto,
entre la utilidad y el olvido.

Las imágenes son fragmentos de una era de desmesura.
No hay demasiada «violencia» explícita,
pero todo respira brutalidad estructural:
la del espacio arrebatado, la del silencio impuesto, la del paisaje domesticado.

La de lo salvaje sometido hasta el aplastamiento.
Hasta reducirlo a polvo microscópico.

Hybris Mundi no es un documento sobre destrucción,
sino un espejo sobre nuestra propia vanitas.
Un paisaje deforme y en collage del momento en que la especie humana dejó de formar parte del mundo para poseerlo.

En la tragedia griega, hybris representaba la desmesura que precedía a la caída.
Aquí, esa caída es geológica, biológica, ecológica y nos señala:
un planeta exhausto bajo la arrogancia de MUCHOS de quienes lo habitan.

Cada fotografía es un insignificante intento de resistencia y de memoria.
Un intento de reconciliar la mirada con aquellos que aún laten.

Porque el mundo no nos pertenece.
Somos nosotros quienes pertenecemos a él, y durante un brevísimo periodo de tiempo. (Y cómo herimos).
Eso lo hemos olvidado.